Porno » Guarras > Cuando Honey Winter se disponía para hacer un masaje y se encontró la polla de este tío se la quiso mamar

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Descripción

Enseguida vais a saber por qué Honey Winter tiene tantos clientes en su saloncito de masajes. Y es que esta rubia los recibe en una habitación muy iluminada con una bata blanca en plan enfermera, todo muy profesional, aunque debajo apenas lleva ropa y si te descuidas le puedes ver su maravilloso culo… Total, que la rubia te sienta ahí en la camilla y comienza a sobarte de arriba abajo echándote miradas de zorra calentorra, y claro, al final a uno se le acaba poniendo durísima. Y por si no lo habéis adivinado ya, el servicio de esta cachonda masajista sí incluye final feliz, y aunque no se lo pidas. Si esta rubia se encuentra una polla dura como la de este muchacho, seguramente querrá probarla y hacerte unas mamadas, pajearte hasta dejarte seco…